martes, 5 de abril de 2011

CROI 2011: La coinfección por VIH y VHC se asocia con un mayor riesgo de fracturas óseas

Dicho riesgo es todavía más alto en las mujeres coinfectadas por ambos virus
Juanse Hernández - 30/03/2011
Según un estudio estadounidense, cuyos resultados fueron presentados recientemente en la XVIII Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), las personas coinfectadas por el VIH y el virus de la hepatitis C (VHC), que reciben tratamiento antirretroviral, tienen un mayor riesgo de fracturas óseas que las monoinfectadas por hepatitis C, las monoinfectadas por VIH y los individuos sin ninguno de los dos virus. Asimismo, el ensayo ha puesto de manifiesto que, entre los pacientes coinfectados, el riesgo de fracturas es especialmente significativo en mujeres.
Es bien sabido que las infecciones por VIH y VHC se asocian ambas con una reducción de la densidad mineral ósea. Aunque investigaciones previas han proporcionado datos que indican que las personas con VIH o con el virus hepático tienen un mayor riesgo de sufrir fracturas óseas graves, se dispone de información limitada acerca de dicho riesgo en aquellos pacientes que viven con ambos virus a la vez (véase La Noticia del Día 21/07/2010).
Con el fin de arrojar un poco más de luz sobre esta cuestión, un equipo de investigadores de EE UU llevó a cabo un estudio en cinco estados dentro del programa de salud Medicaid. El objetivo de este ensayo fue evaluar si las personas coinfectadas por VIH y VHC en tratamiento antirretroviral tenían un aumento del riesgo de fracturas óseas en comparación con pacientes infectados con solo uno de estos virus o con individuos sin ninguna de estas infecciones.
Los autores analizaron de forma retrospectiva los historiales médicos de miles de pacientes incluidos en el programa Medicaid en California, Ohio, Florida, Nueva York y Pensilvania con seis meses, como mínimo, de seguimiento clínico entre enero de 1999 y diciembre de 2005. De los historiales, se recopiló información sobre el estado serológico al VIH, al VHC, y fracturas de cadera o columna vertebral.
El análisis contó con la participación de un total de 36.950 personas coinfectadas por VIH y VHC; 276.901 monoinfectadas por VHC, 95.827 monoinfectadas por VIH, y 366.829 individuos no infectados por estos virus. Los pacientes coinfectados incluidos en el ensayo tendieron a ser más jóvenes (con una media de edad de 39 años) que aquellos que no estaban afectados por ninguna de las dos infecciones (con una media de edad de 48 años). Entre una tercera parte y la mitad de los participantes de cada grupo eran mujeres.
Los resultados muestran que los pacientes coinfectados por VIH y VHC tuvieron de forma significativa más probabilidades de experimentar una fractura durante el período de seguimiento del estudio. Entre los hombres, por ejemplo, hubo aproximadamente un incremento de un 40% del riesgo de fractura de cadera en los que estaban coinfectados en comparación con aquellos que solo tenían VIH, y el doble de riesgo cuando se comparó con los individuos que no se hallaban infectados por VIH y VHC. El riesgo de fractura de la columna vertebral entre los varones coinfectados aumentó un 37% en comparación con los individuos sin VIH y ni VHC, y un 24% frente a los que únicamente tenían VIH.
El aumento del riesgo de fracturas fue todavía más pronunciado en las mujeres coinfectadas por VIH y VHC. Por ejemplo, al compararlas con el grupo de mujeres que no tenía ni VIH ni VHC, el riesgo de fractura de cadera fue más del doble, y en comparación con las monoinfectadas por VIH, el riesgo aumentó un 77%.
El riesgo de fractura de la columna vertebral fue de casi un 65% en las mujeres coinfectadas si se compara con las monoinfectadas por VIH o con aquellas que no estaban infectadas por ninguno de los dos virus.
Por otra parte, los investigadores pudieron observar que el riesgo de fracturas de cadera, pero no de columna vertebral, fue también más elevado en hombres y mujeres coinfectados que en aquellas personas que solo estaban infectadas por VHC.
En sus conclusiones, los autores afirman que, de acuerdo con sus hallazgos, los pacientes coinfectados –sobre todo las mujeres– en tratamiento antirretroviral tienen un mayor riesgo de fractura de cadera que los pacientes monoinfectados por VHC, y un riesgo más alto de fractura de cadera y columna vertebral que las personas monoinfectadas por VIH y los individuos no infectados por estos virus. En su opinión, estas mayores tasas de fracturas detectadas en personas coinfectadas podrían ser debidas a un efecto aditivo de la infección por VIH, la infección por VHC y el tratamiento antirretroviral.
Dado que continúan siendo poco claros los mecanismos que explican la asociación entre la infección por VHC y las fracturas óseas, deberían realizarse más estudios que pudieran dilucidar la patogénesis de la enfermedad ósea en este contexto, al tiempo que explorar intervenciones y terapias que permitan prevenir las fracturas óseas en los pacientes coinfectados por VIH y hepatitis C.

El seductor -y mítico- matriarcado zapoteca

Vanguardia.com.mx
La sexualidad zapoteca está recubierta de mucha fantasía y de muchos
tabúes, pero es cierto que hay márgenes amplios para la diversidad, por
ejemplo en el caso de los muxes (como se les llama a los varones
transgénero en esta región). ...
<http://www.vanguardia.com.mx/elseductorymiticomatriarcadozapoteca-686565.html>

La educación sexual de Lavín: de estrategias para la castidad

a ...
El Ciudadano (Chile)
Tras convertir en obligatoria la enseñanza sobre sexualidad y afectividad
escolar, el Ministerio de Educación puso a disposición de los
establecimientos siete iniciativas. De éstas, sólo dos se refieren
explícitamente a la diversidad sexual, ...
<http://www.elciudadano.cl/2011/03/31/la-educacion-sexual-de-lavin-de-estrategias-para-la-castidad-a-respeto-por-el-don-de-la-vida/comment-page-1/>

“Hay que entender que existe la construcción de identidad”

El Periodico Austral
En la tarde de ayer dio inicio “Libercine” Río Gallegos, el Festival
Internacional de Cine sobre sexualidad y género de Argentina, el cual ha
sido co-organizado por UDISPA (Unión por la Diversidad Sexual de la
Patagonia) contando con el apoyo de la ...
<http://www.elperiodicoaustral.com/index.php/informacion-local/informacion-general/4233-hay-que-entender-que-existe-la-construccion-de-identidad>

Homofobia atenta derechos humanos de gays y lesbianas

Radio FmBolivia
Bajo este criterio es importante asumir que además del género masculino y
femenino, existe diversidad en la sexualidad de las personas, donde varones
y mujeres tienen atracción por su mismo sexo. Estos grupos fueron
catalogados, ya partir de allí ...
<http://fmbolivia.com.bo/noticia50103-homofobia-atenta-derechos-humanos-de-gays-y-lesbianas.html>

Nueva política impulsa respeto a la diversidad sexual en país

La Nación Costa Rica
Por primera vez, el Estado costarricense promulga una Política Nacional de
Sexualidad (PNS) en la que, además de enfocarse en género y derechos
humanos, contiene un tercer pilar que procura el respecto a la diversidad
sexual. ...
<http://www.nacion.com/2011-04-03/ElPais/NotasSecundarias/ElPais2735831.aspx>

CROI 2011: Un gel con raltegravir ofrece un elevado nivel de protección frente a la infección vaginal en macacos

En el estudio no se apreció el desarrollo de resistencias entre los animales infectados
Miguel Vázquez - 04/04/2011
Por lo general, en la elaboración de geles microbicidas se han estado probando fármacos pertenecientes a la familia de los inhibidores de la transcriptasa inversa (como es el caso de tenofovir, componente activo del primer microbicida de segunda generación que ha demostrado eficacia en ensayos en humanos, véase La Noticia del Día del 21/07/2010) o a la de los inhibidores de la entrada, ya que actúan en una etapa temprana de la infección por VIH.
Por su parte, los fármacos incluidos en la familia de los inhibidores de la integrasa actúan en una etapa más avanzada del proceso de infección (los experimentos in vitro revelaron que el proceso de integración del material genético viral en el de la célula infectada comienza unas 8 horas tras penetrar en ella), por lo que también pueden ser útiles en la profilaxis postexposición (PPE).
En el estudio presentado en la XVIII edición de la CROI, se evaluó la eficacia de un gel con raltegravir (el único inhibidor de la integrasa actualmente comercializado) al 1% en 10 macacos hembras, que fueron expuestos vaginalmente a una dosis baja de VIHS (un virus híbrido entre el VIH y el VIS [virus de la inmunodeficiencia símica] que tendría un comportamiento similar al virus humano en los monos). Los animales fueron expuestos al virus dos veces a la semana durante 10 semanas y, al cabo de tres horas, se les aplicó de forma tópica 3mL de un gel con raltegravir (6 monos) o con placebo (4 monos).
Los cuatro macacos incluidos en el grupo de control con placebo se infectaron tras una mediana de 10 exposiciones (rango: 7 - 20). Por el contrario, cinco de los seis macacos que recibieron el gel con raltegravir al 1% permanecieron sin infectar después de 20 exposiciones, lo que demuestra que el gel ofreció un elevado nivel de protección.
Para examinar la posibilidad de desarrollo de resistencias, a los macacos infectados se les siguió administrando el gel con raltegravir dos veces a la semana durante 15 semanas. La infección se produjo inicialmente con un virus de tipo salvaje y el virus no mostró indicios de resistencia a fármacos a pesar del uso continuo del gel.
También se hizo un seguimiento de los niveles de carga viral en plasma y en el líquido procedente del lavado vaginal-cervical empleando la técnica de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, en sus siglas en inglés) a tiempo real. Se comprobó que los monos que siguieron recibiendo el fármaco presentaron un nivel de viremia en plasma similar al de los controles. Sin embargo, la carga viral en el líquido procedente del lavado vaginal-cervical fue mucho menor (nivel pico: 6,3 ·103 copias/mL) que en los monos control (mediana: 1,1·106 copias/mL). La dosificación continua del gel tras la infección probablemente explique la reducción de la secreción vaginal de VIHS, que podría traducirse a su vez en una menor tasa de transmisión secundaria.
En su conclusión, los autores afirmaron que el gel con raltegravir al 1% aplicado tres horas después de la exposición al virus ofreció una protección significativa a los macacos frente a la infección por VIHS. Este estudio respalda la idea de seguir evaluando el uso de fármacos de la familia de los inhibidores de la integrasa como PPE tópica para aumentar las opciones preventivas controladas por la mujer y mejorar el grado de adhesión.

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